jueves, 8 de abril de 2021

La Historia es un invento VATICANO Nueva Cronología de Anatoli Fomenko


La historia universal, lo mismo que la historia de cada país, tiene muchas incoherencias, contradicciones y preguntas sin respuestas. La cronología vigente construida en los siglos XV-XVII fue impuesta por el Vaticano, redactada por la mano jesuita, en el proceso de una lucha ideológica muy fuerte entre diferentes tendencias. Durante los últimos 400 años muchos historiadores y científicos expresaban sus dudas acerca de la cronología vigente, inclusive proponían nuevos esquemas cronológicos que explicaban unos hechos y corregían ciertas contradicciones, pero dejaban sin resolver otras. ¿Por qué los hechos que sucedieron hace escasamente 600-1200 años están cubiertos por un espeso velo de misterio, mientras que la historia de algunos pueblos que vivieron hace más de 2000 años es conocida con lujo de detalles? ¿Por qué en la época del Renacimiento, de pronto resurgen de la nada y se repiten, las artes y las ciencias olvidadas y pérdidas durante más de 1000 años?




El fundamento científico de la Nueva Cronología de Fomenko y Nosovskiy



La Nueva Cronología de Fomenko y Nosovskiy no es una hipótesis ni una teoría, es un conjunto de múltiples y variados métodos de datación que muestran que la historia oficial, y su cronología asociada, son erróneas y han sido manipuladas. En un lenguaje académico, se trata de una teoría contrastada que presenta un nuevo tronco cronológico para la historia de las civilizaciones humanas. En el siguiente enlace se puede encontrar su obra en inglés (http://chronologia.org/en/books_nx.html), y en el siguiente en ruso (http://chronologia.org/bibliography.html), que es el idioma que recoge toda su producción. En su página web oficial se encuentran trabajos en ocho idiomas.

A modo de síntesis introductoria, éstos son sus fundamentos:

El punto de inicio de la duda cronológica es la constancia de que los eclipses antiguos sólo son correctos en las dataciones que hacen referencia al siglo trece después de Cristo en adelante, y que todos los anteriores son una invención basada en cálculos que incluyen errores. La Nueva Cronología demuestra que sólo a partir del siglo trece después de Cristo se puede afirmar que existe una correcta datación de los eclipses documentados, y eso significa que no existió el Almagesto griego atribuido a los astrónomos Hiparco de Nicea y Tolomeo, sino que se confeccionó en el tiempo histórico que hoy se considera la Baja Edad Media, precediendo los estudios de Copérnico y Galileo, como es lógico. El Almagesto, para quien no esté informado al respecto, es la primera enciclopedia astronómica que se conoce. Proviene de Oriente y se difunde en Europa a partir del siglo dieciséis, oficialmente. Es decir, debido a ello se deduce que, en un determinado momento, en el que ya se dispone del conocimiento necesario para predecir los eclipses, se crean textos antiguos con eclipses predichos hacia el pasado que, sin embargo, incorporan errores que se pueden demostrar. Este imaginario antiguo y poderoso habría sido deliberadamente dotado de eclipses para hacerlo infalible, pero habría errado en la precisión que se logra en los siglos dieciséis y diecisiete, y, en el siglo veinte, con el avance implacable de la astrofísica, se descubre el engaño.

A partir de la demostración científica de esta evidencia, explorada y desarrollada en la década de 1970 por Fomenko, se inicia un trabajo de investigación que acumula décadas de dedicación, cuyo colaborador principal es Nosovskiy. En base a este planteamiento, los matemáticos rusos han desarrollado una extensa exploración de la historia y distintos métodos de datación astronómicos, y otros complementarios, en los que se identifican numerosas evidencias de duplicidades de ciclos genealógicos y hechos históricos, mediante la técnica estadística.

Paralelamente, han desarrollado e investigado espacios de crítica, resultado de las dudas y resistencias razonables que se han ido introduciendo a medida que se ha ido avanzando en esta investigación, que se agrupan en las siguientes temáticas:

Crítica a la cronología oficial a partir del siglo dieciséis.
Crítica a la cronología de los acontecimientos bíblicos.
Crítica a la cronología y a los hechos de la Antigüedad.
Crítica a la medición del tiempo en la Edad Media.
Crítica a los métodos arqueológicos basados en la cronología oficial.
Crítica a la dendrocronología.
Crítica al método de datación del radiocarbono (Carbono-14).
Crítica a la datación numismática.
En conjunto, los métodos de datación de la Nueva Cronología de Fomenko y Nosovskiy son su principal aportación científica. Sus resultados, junto al desarrollo de la lógica de la crítica citada, aportan pautas para la reconstrucción de la historia. En este sentido, conviene diferenciar el carácter eminentemente científico de los métodos de datación aportados respecto la reconstrucción histórica que los acompaña, sin que ello signifique que se base en fundamentos erróneos. Sencillamente se debe comprender que la historia reconstruida es otra empresa, cuyo significado evoluciona y seguirá evolucionando a medida que se vayan incorporando pruebas, agentes y razones.

Hecha esta aclaración, es posible trasladar la atención a los métodos de datación desarrollados por la Nueva Cronología de Fomenko y Nosovskiy. En primer lugar, dispone de una sólida base astronómica que incorpora la datación de los zodíacos presentes en los templos antiguos, en especial los egipcios, que informan de una civilización mucho más reciente, así como de un origen alternativo de los símbolos cristianos. En segundo lugar, ha desarrollado unos métodos de datación complementarios que se basan en el análisis estadístico y el razonamiento empírico y documental. Dichos métodos muestran que efectivamente existe una creación artificial del pasado hasta el inicio del siglo diecisiete que afecta especialmente a las crónicas de los antiguos imperios grecorromano, egipcio, inglés, chino y japonés, así como a los poderes espirituales indios y a las crónicas de los imperios medievales de los mundos musulmán y cristiano. Por lo tanto, tal y como se ha introducido, el trabajo desarrollado es mayúsculo.

Los métodos de datación empleados para la reconstrucción de la Nueva Cronología se pueden agrupar en tres familias principales:

el análisis astronómico de los zodíacos presentes en los templos antiguos (principalmente egipcios, romanos y cristianos), que informan de una fecha real que se puede reconstruir de forma precisa a través de la posición de las constelaciones y los planetas que se representan (como en una carta astral);
múltiples métodos de análisis empírico y estadístico aplicados a los textos antiguos, en las grandes crónicas históricas, en los textos sagrados y en las genealogías de los grandes gobernantes, que permiten identificar sus duplicidades e incluso ubicarlos en su tiempo real; y
un nuevo mapa cronológico global para la historia de las civilizaciones humanas, que incluye la lógica de un proceso lineal de desarrollo tecnológico. Es decir, la lógica del progreso científico, que se inicia aproximadamente en el siglo diez después de Cristo.
Los métodos de datación basados en la astronomía
Respecto al análisis astronómico se obtiene:

Gracias a la comprobación de los eclipses narrados en el relato histórico se constata que sólo son reales a partir del siglo trece después de Cristo.
Gracias a los horóscopos transcritos en los zodíacos egipcios (y en otros lugares del mundo, como el Vaticano) se constata que los más antiguos son del siglo diez después de Cristo, y que antes no hay o no se han conservado. Los más modernos son del siglo diecisiete, habiendo resultados con más de una solución que apuntan a los siglos dieciocho y diecinueve después de Cristo. Es decir, Egipto construye templos hasta antes de su expolio sistemático por parte de las potencias europeas, en el siglo diecinueve.
La Nueva Cronología de Fomenko y Nosovskiy informa de las fechas de los templos u obras que contienen zodíacos en diversos trabajos. Respecto a los zodíacs egipcios, más concretamente, el libro Misteries of Egyptian Zodiacs and Other Riddles of Ancient History (2004), hace un trabajo específico, que construye parcialmente el trabajo paralelo de la obra History: Fiction or Science? (Del 2005), en su volumen 3 titulado Astronomical methods as applied to Chronology. Se recoge el análisis de hasta 53 zodíacs con sus horóscopos. El resultado de sus dataciones se puede consultar haciendo clic aquí. Por otro lado, también se pueden encontrar los resultados en el libro How it was in reality (de 2012). Al final de cada capítulo (correspondiendo a cada siglo reconstruido) se indican los resultados de las fechas de los zodíacos analizados hasta la fecha (consultable en http://chronologia.org/en/how_it_was/index.html).

Asimismo, continuando con el análisis astronómico:

Gracias al análisis del zodíaco egipcio de Denderah (que se encuentra en el Louvre), dedicado a Osiris, se documenta que el templo que lo acoge se refiere a la fecha de 21 de marzo de 1185. Dicha fecha coincide, en la historia oficial, con la muerte del emperador de Constantinopla, Andrónico Comneno, tras tres años de gobierno y una detención debida a un tumulto popular propiciado por su propia oposición al poder, quien lo condena a martirio público, del mismo modo que le ocurrió a Jesús. Fomenko y Nosovskiy, en su reconstrucción de la historia, ven en esta fecha la conmemoración de la muerte de Cristo, si bien asimilan los hechos a una empresa que la historia oficial ha diseminado en otros episodios equivalentes, como la muerte de Alejandro Magno, y la ubica en un proto-cristianismo egipcio. 
Gracias a la identificación del zodiaco presente en el libro del Apocalipsis bíblico, descubierto por el filósofo francés Ernest Renan (1823-1892), se puede afirmar que éste se refiere a los días del 1 al 10 de octubre del año 1486 después de Cristo. Dicha fecha coincide con los 33 años después de la caída del Imperio Romano de Oriente, en Constantinopla, en 1453, y con el inicio oficial de la reconstrucción del “Nuevo Mundo”, que se planifica oficialmente en el año 1486 y se consuma seis años después, el 1492. En este sentido, Fomenko y Nosovskiy, en base a la reconstrucción de la historia y a la luz del libro apocalíptico, ven en esta fecha la división definitiva del Imperio Egipcio (y tártaro o mongol) entre Oriente y Occidente. Dichos poderes estarían entonces capitaneados por los mongoles otomanos y los mongoles cristianos de la Horda rusa, respectivamente, los cuales adorarían al Cristo original (Andrónico) con la salvedad de que, los otomanos, lo harían también con su descendiente Mehmet, el flamante conquistador de Constantinopla, que desde entonces se erigiría como el profeta Mahoma.
Respecto al mes de octubre de 1486, concurren otras singularidades. Oficialmente: a) en abril de 1486 el almirante Colón informa a sus majestades los reyes de Aragón y de Castilla de su proyecto de la ruta atlántica hasta las Indias (en el monasterio jerónimo de Guadalupe, en Extremadura); y b) el 10 de octubre de 1486, el rey Juan II de Portugal envía una expedición doble, por tierra y por mar, para contactar con el Preste Juan de Etiopía. Dicha expedición marítima representa la primera circunvalación del continente africano oficial, bautizando de este modo al cabo de “Buena Esperanza”, en Sudáfrica.

Es decir, el año 1486 coincide, simbólicamente, con la “resurrección” del Imperio Romano cristiano, y en el significado y los 33 años de la vida, muerte y resurrección de Jesús, del mismo modo que coincide con el inicio del desafío de Occidente sobre Oriente, y al revés, que iniciará siglos de luchas que en cierto modo perduran hasta la actualidad.

Por otro lado:

Gracias al horóscopo ubicado en el techo interior de la Sala de los Pontífices de la Ciudad del Vaticano, una de las salas de los conocidos “apartamentos Borgia”, se constata que informa del año 1670, en contraposición a los años 1492 a 1494 que fechan su creación oficial (con el matiz que en los años 1513 a 1521 se reconstruye el techo debido a su derrumbe en el 1500). Dicha sala fue, oficialmente, un encargo del papa valenciano Roderic Borgia, conocido como Alejandro VI (Papa entre 1492 y 1503). Dicho dato sitúa la construcción del grueso del conjunto de San Pedro del Vaticano en el siglo dieciocho, en pleno “barroco”, y nos habla de la recreación del origen del Vaticano, que en realidad habría honrado al conquistador de Europa, Batu Khan, el nieto de Gengis Khan.
Los templos sagrados y el libro del Apocalipsis informan de fechas reales que, de algún modo, se desean memorar. Asimismo, otros zodíacos en templos romanos dedicados a Mitra, y otros cristianos dedicados a los doce apóstoles, fechan años compatibles con esta reconstrucción, siendo todos ellos más próximos a la actualidad que los años de su creación acordados oficialmente.

Los métodos de datación basados en el análisis estadístico
Respecto al análisis estadístico se obtiene:

Gracias al contraste de las genealogías de los grandes reyes, emperadores y/o monarcas (y papas) desde la antigüedad hasta el siglo diecisiete, se constata que son una recreación, basada en una crónica común de la Edad Media.
En este sentido, la crónica oficial de los Zares-Khanes de los años 1276 al 1600, según la Nueva Cronología de Fomenko y Nosovskiy, muestra que sirvió de base para la reconstrucción cronológica del religioso Joseph Justus Scaliger, quien, oficialmente, en el año 1583 crea el mapa histórico-cronológico principal que se mantiene hasta la actualidad. 


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