Sun Tzu Wu era un nativo del estado de Qi. Su “Arte de la Guerra” hizo que Helü, rey de Wu, se fijara en él. Helü le dijo: “He examinado cuidadosamente tus 13 capítulos. ¿Puedo someter su teoría sobre organizar tropas a una pequeña prueba?”. Sun Tzu contestó: “Lo puede”. Helü preguntó: “¿Puede la prueba aplicarse a mujeres”. La respuesta fue de nuevo afirmativa por lo que se tomaron medidas para traer 180 damas de palacio. Sun Tzu las dividió en dos compañías, colocando al frente de cada una a una de las concubinas favoritas del rey.
Les hizo tomar lanzas en sus manos y se dirigió a ellas de la siguiente manera: “Supongo que conocen la diferencia entre frente y espalda, mano derecha y mano izquierda”. Las chicas respondieron: “Si”. Sun Tzu continuó: “Cuando diga “ojos al frente”, deben mirar recto hacia adelante. Cuando diga “vuelta a la izquierda” deben girar encarando hacia su mano izquierda. Cuando diga “vuelta a la derecha” deben girar encarando hacia su mano derecha. Cuando diga “media vuelta” deben girar hacia su espalda”. De nuevo las chicas asintieron.
Habiendo explicado las voces de mando, dispuso de las alabardas y hachas de batalla para iniciar el ejercicio. Entonces, al sonido de los tambores, dio la orden de “vuelta a la derecha”. Pero las chicas sólo estallaron en risas. Sun Tzu declaró: “Sí las voces de mando no son claras e inequívocas, sí las órdenes no son comprendidas del todo, es culpa del general”. Así que empezó a ejercitarlas de nuevo, y esta vez ordenó “vuelta a la izquierda”, lo que en las chicas provocó de nuevo un ataque de risa. Sun Tzu: “Sí las voces de mando no son claras e inequívocas, sí las órdenes no son comprendidas del todo, es culpa del general. Pero sí las órdenes son claras y aun así los soldados desobedecen, es culpa de los oficiales.” Así con estas palabras, ordenó que les cortaran la cabeza a las líderes de las dos compañías.
El rey de Wu estaba observando la escena desde lo alto de un pabellón que se había erigido; y cuando vio que se iba a ejecutar a sus dos concubinas favoritas se alarmó grandemente y envió con premura el siguiente mensaje: “Ya estamos satisfechos con la habilidad de nuestro general para manejar tropas. Sí se nos priva de esas dos concubinas, nuestra comida y bebida perderá su sabor. Es nuestro deseo que no se les corte la cabeza”. Sun Tzu respondió: Habiendo recibido de Su Majestad el encargo de general de sus fuerzas, existen ciertas ordenes de Su Majestad cuales que actuando como tal no puedo aceptar.” Por tanto, hizo decapitar a las dos líderes e inmediatamente puso a la siguiente pareja en el orden como líderes en su lugar.
Cuando se hubo hecho esto, sonó el tambor del ejercicio una vez más; y las chicas progresaron a través de todas las evoluciones, girando a derecha o izquierda, marchando de frente, dando media vuelta, arrodillándose o levantándose, con una perfecta precisión y exactitud, sin atreverse a proferir un sonido. Entonces Sun Tzu mandó un mensajero al rey diciendo: “Tus soldados, Sire, ya están convenientemente ejercitadas y disciplinadas, listas para la inspección de Su Majestad. Pueden ser empleadas en cualquier uso que su soberano desee; decirles que caminen a través de fuego y agua, que no desobedecerán”. Pero el rey contestó: “Que nuestro general cese el entrenamiento y vuelva al campamento. En cuanto a nos, no tenemos deseo de bajar a inspeccionar las tropas”. Por eso Sun Tzu dijo: “El rey sólo es aficionado a las palabras, pero no puedo traducirlas en actos.”
Después de eso, Helü vio que Sun Tzu era uno que podía manejar un ejército, y finalmente le nombró general. En el oeste, derrotó al estado de Chu y se abrió paso a la fuerza hasta Ying, la capital; en el norte atemorizó a los estados de Qi y Jin, y extendió su fama fuera entre los príncipes feudales. Y Sun Tzu fue partícipe del poderío del rey.
“La Biología se genera desde planos superiores”, es la conciencia quien plasma su propia sombra manifestando su forma con toda intención. Desde el punto de vista más expandido no hay mundo espiritual y mundo material pues eso es un concepto puramente dualista claramente generado desde una posición en donde todo tiene un contraste, un opuesto, dualidad y se tiene una percepción limitada.
Todo lo que nos comparten es peligroso y espero estén bien protegidos. Estoy en el punto que comprendo que nadie tiene la culpa de ninguna situaciòn que degenera en sentimientos de culpa, rabia o impotencia. Somos fractales de nosotros mismos. Lo más importante es revertir todo aquello que sentimos nos molesta o causa negatividad, ya que esta situaciòn nos resta sensibilidad.
Para algunos de ellos, otras dimensiones existen en un plano que no podemos ver con nuestros ojos. Nos referimos a las dimensiones que tienen que ver con nuestra evolución espiritual y que no son lugares en sí, sino estados de conciencia.
Cuando se dice que alguien está en la cuarta o la quinta dimensión, quiere decir que aún estando en el mismo sitio físico, puede percibir más o menos aspectos de la realidad. ¿De qué depende? Del estado de consciencia del observador; cuanto mayor sea, mayores dimensiones de la realidad percibirá.
¿Cuál es la tercera, la cuarta y la quinta dimensión?
La tercera dimensión tiene que ver con la parte más material de la realidad; es la dimensión en la que normalmente estamos. Es decir que alguien que se encuentra espiritualmente aquí, posiblemente esté centrado en este plano físico. A medida que nuestra conciencia se amplía más, somos capaces de percibir otros aspectos de la realidad además del material y entonces pasamos a la cuarta dimensión, donde comienza a tenerse en cuenta lo emocional. Nos abrimos a percibir sentimientos y pensamientos; cada uno con una claridad e intensidad diferente.
La quinta dimensión implica una expansión aún mayor de la conciencia que se relaciona con la percepción de que todo es uno. Es un gran cambio de conciencia que tiene que ver con entender que somos parte del todo.
Tú puedes estar viviéndolo ahora. Aprende cómo reconocerlo con las siguientes señales.
1. Sientes que algo que no puedes explicar bien ha cambiado
Aunque todo a nivel exterior pueda permanecer igual, quizás hayas comenzado a sentir que algo dentro de ti cambió. Ya no miras todo de la misma manera, quizás puedas sentirte más sereno, o simplemente extraño, como si te hubieras convertido en un observador de todo, incluso de ti mismo. Sientes que todo se ve de forma más clara, pero ya no sientes que ocupas el mismo lugar que antes. Eso puede generarte tranquilidad, pero al mismo tiempo, un poco de desconcierto.
2. Comienzas a aceptar cómo son las cosas, más allá de cómo tú quieres que sean
En esta dimensión, estás comenzando a vivir un momento de apertura, expansión y aceptación. Ya no nos preocupamos tanto por tomar la mejor decisión, ya que entendemos que debemos resonar con nuestro destino. Comenzamos a vivir la entrega, y a sentir que si nos dejamos fluir, la vida nos mueve hacia el camino que debemos atravesar, sin hacer fuerza en su contra.
3. Tus razonamientos son más espirituales
Ya has pasado por los sentimientos de culpa, de victimización, de "mala suerte"; pero ahora comienzas a entender que cada cosa tiene su sentido, que nada ocurre por casualidad y que de cada una de ellas hay un aprendizaje esperando por ti. Ya sea ayudarte a sanar, mostrarte algo que debas trabajar o simplemente señalarte por dónde seguir; cada persona o situación es única y merece tu atención. Por eso, posiblemente, ya tus explicaciones tengan otra profundidad, y puedan ir más allá del plano físico.
4. El mundo parece ser un lugar mejor
Cuando comienzas a vibrar en la quinta dimensión de conciencia, el mundo te parecerá ser un lugar agradable, las personas con las que te crucen te abrirán puertas, y tú te sentirás más pleno, porque has salido de las opresiones físicas para ver más allá, y todo se vuelve mucho más liviano.
También puede pasarte que te encuentres pasando por alguna experiencia intensa o difícil, pero ten paciencia, en cuanto el amor comience a despertar podremos lograr la sanación y todo lo que nos sucede habrá sido un gran aprendizaje de amor, empatía y confianza en el universo. (Bioguía)
La quinta dimensión, diminuta e imperceptible para el ojo humano, estaría situada a medio camino entre el universo visible y la materia oscura. Sería atravesada por una partícula hipotética que señala el camino para llegar a la materia oscura.
Científicos de la Universidad de Granada (UGR) y de la Universidad Johannes Gutenberg de Mainz (Alemania) han encontrado, en los laberintos de unas ecuaciones formuladas por Einstein en 1915, una partícula hipotética que puede actuar como portal a una quinta dimensión, situada a medio camino entre el universo visible y la materia oscura.
Si existe, esa quinta dimensión (todavía una abstracción) tendría que ser increíblemente diminuta e imperceptible para el ojo humano, y podría resolver algunas de las profundas cuestiones abiertas de la física de partículas, según los investigadores.
Por otro lado, la existencia de esa partícula especulativa, según esta investigación, publicada en la revista European Physical C, explicaría de forma natural la abundancia de materia oscura, que representa el 85% de la materia conocida y constituye uno de los mayores misterios del universo.
El estudio añade que la presencia de esa partícula especulativa puede explicar también algunos de los misterios que rodean a los fermiones, que se comportan como si fueran simultáneamente partículas y antipartículas y nunca forman un estado cuántico, entre otras particularidades asombrosas.
Nuevo modelo del universo
La nueva investigación presenta un modelo del universo con una quinta dimensión que puede ser atravesada por partículas, a través de la cual entrarían y saldrían los fermiones provocando los misterios que rodean a su comportamiento cuando los detectamos desde un universo de cuatro dimensiones, incluido el tiempo.
Los investigadores han podido atisbar esta posible explicación a través de las así llamadas ecuaciones de campo de Einstein, que relacionan la presencia de la materia con la curvatura del espacio-tiempo. A estas ecuaciones añadieron otra teoría posterior, conocida como de Kaluza-Klein, que considera un espacio-tiempo de cinco dimensiones.
Partiendo de estos modelos previos, los investigadores elaboraron ecuaciones de campo de 5 dimensiones para ver si en ese contexto teórico podría aclararse algo sobre la materia oscura y el misterio de los fermiones.
Siguiendo los pasos de Higgs
El resultado de esta especulación matemática indica la presencia de un campo asociado a una partícula especulativa que, según los investigadores, es bastante parecida al campo de Higgs y a la famosa partícula conocida como bosón de Higgs.
Sin embargo, a diferencia del bosón de Higgs, descubierto en el Gran Colisionador de Hadrones del CERN en 2012, después de una búsqueda de más de 40 años, la partícula propuesta por estos investigadores es tan pesada que no podría ser producida de forma directa en este experimento.
“Dicha partícula podría jugar un papel fundamental en la generación de masas de todas las partículas sensibles a esta dimensión extra, y ser a la vez la única ventana relevante a un posible sector oscuro responsable de la existencia de materia oscura, lo que resolvería de un sólo golpe dos de los mayores problemas de estas teorías, a priori desconectados”, explica al respecto el investigador de la UGR, Adrián Carmona, en un comunicado.
Partículas similares
Los investigadores se apoyan en lo que sabemos del bosón de Higgs para considerar que la hipotética nueva partícula está relacionada con ella: «dado que esta nueva partícula tiene propiedades cuánticas muy similares a las del bosón de Higgs, es muy natural suponer que las dos partículas deberían mezclarse entre sí, lo que significa que sus funciones de onda de la mecánica cuántica están entrelazadas», explican en declaraciones a la revista canadiense Vice.
“Si existe esta partícula pesada, necesariamente conectaría la materia visible que conocemos y que hemos estudiado en detalle, con los constituyentes de la materia oscura, asumiendo que la materia oscura está compuesta de fermiones fundamentales que viven en la dimensión extra”, añaden los físicos.
“Esta no es una idea descabellada, ya que sabemos que la materia ordinaria está hecha de fermiones y que, si existe esta dimensión adicional, es muy probable que se propaguen también en ella”, concluyen.
Destacan asimismo que la partícula hipotética no contradice la evidencia observacional de la abundancia de materia oscura y consideran que podría ser una vía de acceso para que podamos acceder al lado oscuro del universo.
Bueno, ahora hay que encontrarla
El descubrimiento matemático de esa partícula hipotética no implica que exista realmente, lo que supone que el siguiente paso es seguir un recorrido científico como el que condujo a la comprobación material del bosón de Higgs.
Uno de los problemas que se plantea es que el acelerador de hadrones (LHC) del CERN no puede generar la hipotética nueva partícula, por lo que habrá que esperar a la nueva generación de aceleradores para intentarlo.
No sería el único camino: los investigadores piensan que tal vez pueda ser detectada también a través de la observación de las ondas gravitatorias, ya que esa partícula hipotética podría generarlas.
Por último, no descartan que, indagando en la materia oscura, los astrónomos puedan también tropezarse con la partícula hipotética y certificar su existencia, así como la de esa quinta dimensión, todavía fantasmagórica, de la que supuestamente procede.
Impresión artística de un Blazar, una fuente de energía asociada a un agujero negro. (Crédito: DESY, Science Communication Lab).
¿Solución definitiva?
Esta constatación ofrecería asimismo pistas sobre una etapa muy temprana de la historia de nuestro universo, cuando se produjo la materia oscura, por lo que, de confirmarse, daría un potente impulso al conocimiento de los orígenes de la materia, de las estrellas y planetas.
La última reflexión de estos científicos, recogida en su artículo, es todavía más contundente: sabiendo que la materia oscura no puede explicarse en el Modelo Estándar, la nueva física puede orientarse hacia esa quinta dimensión extra porque resolvería algunas cuestiones no aclaradas de la física actual, entre ellas permitiría integrar la materia oscura en un nuevo modelo, y resolvería a la vez el problema de la jerarquía (no sabemos por qué el bosón de Higgs es ligero cuando debería de ser muy muy pesado), que afecta a la física teórica cuando establece parámetros fundamentales.
Atasco científico
De todas formas, esta propuesta debe ser contemplada en el contexto de la física actual, que lleva años atascada en dos posibles interpretaciones de los problemas no resueltos del universo, explica a Tendencias21 el catedrático de la Universidad Complutense, Eduardo Costas, que no participó en la investigación.
Una interpretación se basa en buscar la nueva física en el entorno de dimensiones adicionales que explicarían, como en el caso de esta investigación, cuestiones fundamentales como la materia oscura o el misterio de los fermiones.
La segunda interpretación prefiere optar por modelos de gravedad cuántica, que proponen unificar la teoría cuántica de campos con la relatividad general y vincular así tres de las fuerzas fundamentales de la naturaleza con la gravedad. En esta escuela figura la Teoría de la Gran Unificación, que vincula tres de las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza, la fuerza nuclear débil, la fuerza nuclear fuerte y la fuerza electromagnética.
Ambas teorías necesitan de investigaciones poderosas, la primera en aceleradores de partículas, la segunda en mejores telescopios, para avanzar y determinar cuál es el camino correcto para profundizar en el conocimiento del universo, concluye Costas.
El destacado físico François Vannucci añade al respecto: “el problema actual es que el conocimiento progresa asintóticamente en el dominio de los dos extremos, lo pequeño y lo grande. Desde luego, todavía debemos esperar más progresos, pero me temo que algún día la sociedad rechace mantener un esfuerzo (económico) cada vez más colosal.”
Si la quinta dimensión está realmente en alguna parte, todavía tardaremos en encontrarla.
Hasta ahora hemos vivido en un sueño creado por el 1% de los humanos, cuyo único interés ha sido acumular dinero y poder. Pero ese sueño distorsionado ha terminado, su imperio se desmorona. Si seguimos como vamos, nos veremos confrontados con la destrucción del planeta, eso solo podría evitarse si hay un cambio en la consciencia del hombre. A la Tierra, evolutivamente, le corresponde ahora un cambio dimensional que significará un nuevo amanecer para la vida que sostiene y un despertar de facultades extraordinarias para la raza de los hombres.
Ya estamos en tránsito de la tercera a la quinta dimensión. Una dimensión es un rango de frecuencias de energía a las que adaptamos nuestra genética, percepción y consciencia. En la tercera dimensión la frecuencia dominante es de 7.8 hercios y quinta dimensión va desde los 40 a los 100 hercios. Hemos estado recibiendo pulsos de energía gama procedentes del centro galáctico, que primero llegan al sol y en 8 minutos bañan la Tierra. Pronto, cuando el planeta alcance su estabilización en los 40 hercios, ocurrirá la gran transformación. Igual que el agua que, con los cambios de temperatura, cambia su estado de sólido a líquido y a gaseoso, nosotros, que somos energía coagulada, sin perder el cuerpo físico, nos transformaremos en seres altamente evolucionados, como nuestra respuesta biológica, mental y espiritual a la elevación de la frecuencia vibratoria del planeta.
La tierra asciende a quinta dimensión, pero las élites corruptas desean frenar su progreso con la herramienta del “coronavirus” que reparte oleadas de miedo. El miedo es lo opuesto al amor y precisamente un corazón lleno de amor es la contraseña que necesita cada individuo para poder participar en este proceso extraordinario de elevación. Quienes deseen acogerse al plan cósmico recuerden que: “donde fijen el pensamiento eso crece”, por eso la urgencia ahora es desterrar todos los pensamientos y emociones de miedo. Trabajen interiormente en generar confianza, paz y gratitud.
Lo que hace la luna es controlar desde ahí la frecuencia de la inmersión toroidal total en el que se encuentra la tierra.
Un toroide energético envuelve todo lo que esta dentro de él con la misma frecuencia en el que dicho toroide energético funciona.
Controlando la frecuencia del toroide controlas la frecuencia o ciclos por segundo de toda la materia que se encuentra dentro de dicho toroide.
Este principio también se utiliza en las naves espaciales para guiado-navegación y para iniciar el modo de vuelo Hiper-Espacio.
Resonancia Schumann
Aumento de la actividad solar que viene aumentando desde hace unos años que tiene como resultado un mayor número de eyecciones solares. Desde los años 80 hasta acá hemos pasado de los 7,8 hertzio en estado más o menos de reposo el cerebro a los 12 o 13. Produciendo reacciones a nivel personal tanto fisiológico como psicológica de esta elevación de vibración del planeta a través de la vibración Schumann
La Quinta Dimensión
Es un nivel de realidad en la que prevalece una conciencia de amor, compasión, paz y la sabiduría espiritual. Actualmente estamos funcionando en dos realidades, montando nuestra conciencia entre la Tierra física y la Tierra multidimensional, mientras estemos existiendo físicamente en el plano actual de la Tierra. Está poniéndose cada vez más difícil para muchos de nosotros hacer ambas cosas.
Los conceptos del conocimiento multidimensional y las realidades alternas tienen como propósito la preparación de nuestro Ser Superior para el eventual y permanente cambio a una vibración más alta de conciencia.
La gran madre cambiará con nosotros Estamos viviendo en un tiempo monumental en el que la humanidad está experimentando un cambio hacia una conciencia superior.
Estamos cambiando de una conciencia de 3ª dimensión a una conciencia de 5ª dimensión
La Tercera Dimensión es un estado de conciencia que es muy limitado y restringido.
La Cuarta Dimensión es el «puente» entre la tercera y quinta dimensión,
La Quinta Dimensión se ha descrito como la dimensión del amor, de la vida totalmente del corazón. Con el fin de entrar en la quinta dimensión y permanecer allí, todo el equipaje mental y emocional debe ser dejado en la puerta.
Hay algunos aspectos que trabaja para avanzar a la 5ta dimensión como la matrix y la reacción que provoca en los seres humanos y sus consecuencias.
Receteo Espiritual las condiciones en que afecta esta energía ya que eleva la vibración a todo lo que consigue a su paso, esto conlleva sus cosas positivas y sus cosas negativas
Las Glándulas Pineal y Pituitaria su importancia en este proceso de la humanidad, que hacer para su descalcificación y activación.
La Alimentación adecuada para acelerar el proceso de ascensión
Arquetipos o Roles asociados a personas despiertas de la nueva era, Los Destructores, los Constructores, los Sanadores y los Comunicadores.
SI SUBES AL HUAYNA PICHU Y OBSERVAS EL MACHUPICHU, LA MAQUETA DE MACHUPICHU O CIUDAD DE MACHUPICHU ES UN A MAKETA DE UN CONDOR, AL IGUAL EL LAGO TITICACA DE UN SATELITE SE VE UN PUMA CAZANDO UN CONEJO, Y EN LA CIUDAD DE CARAIBAMBA EN APURIMAC ESTA LOS ANDENES DE CARAIBAMABA, ZONA DONDE TURISTAS AUN NO LLEGAN SI VIAJA CON UN DRON POR EL RIO Y A LOS LADOS ESTAN GRANDES ANDENES
Quizas era la Meca de los Incas, el lugar de retiro espiritual o el parlamento Inca se reuinia tambien alli. . El clima es muy bonito especialmente cuando no llueve mucho. Ya encontraran la famosa puerta donde estan mas tesorors escondidos que ni los huaqueros se imaginaron. las construcciones actuales en lugares cercanos es moderno por eso es que se caen todo cuando hay temblores o lluvias o se desploma. Deberian construir sus casas con una base y seguir los fundamentos de construccion de los Incas. Las piedras tienen su funcion tambien y eso ellos lo aprovecharon. Las laderas se utilizan para cultivos en varias partes del mundo.
Choquequirao son las ruinas de una ciudad inca situada entre las estribaciones del nevado Salcantay, y bajo la jurisdicción del distrito de Santa Teresa, Provincia de La Convención, Departamento del Cuzco, al sur del Perú.
Los monumentos arqueológicos de Choquequirao están conformados por edificios y terrazas distribuidas en diferentes niveles, desde el nivel más bajo Sunch'u Pata hasta la cima truncada más alta, la cual fue nivelada y cercada con piedras para formar una plataforma con una área aproximada de 150 metros cuadrados.
Macchu Picchu, es una increíble ciudadela construida dentro de un bosque de nubes a 2.700 metros de altitud. Fue utilizada por los incas, como centro religioso del imperio, en algunas etapas de su historia.
Los incas no fueron los únicos que hicieron grandes construcciones en piedra en Perú. Mucho antes que ellos, los chachapoyas, un pueblo de la montaña selvática del norte, construyeron esta gran ciudadela en piedra que pocos viajeros conoce
OLLANTAYTAMBO EL TEMPLO CUSQUEÑO DONDE LOS INKAS LOGRARON SUPRIMIR LA GRAVEDAD, COMO MOVIERON LAS ENORMES MOLES, EL DOMINIO DE LAS FUENTES DE AGUA, UNA CULTURA ANTEDILUVIANA O UN BUNKER DE LOS EXTRATERRESTRES, EL MISTERIOSO ROSTRO DEL DIOS THUNUPA Y EL GEOCODIGO DEL INKA EN LA MONTAÑA,LAS VENTANAS SONORAS, EL CODIGO DEL PUMA Y LA CHAKANA EN LOS MONOLITOS DEL TEMPLO DEL SOL.
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Se han descubierto en todos los continentes, y países, del mundo, cuevas que han sido protagonistas de increíbles hallazgos que han desconcertado al mundo, porque ponían patas arriba la historia oficial contada hasta ahora. Quizá, por esta razón, sus hallazgos fueron puestos en duda, desprestigiados y, a su vez, silenciados y condenados al olvido.
Uno de los lugares del mundo antiguo donde se puede apreciar la utilización de una tecnología, y una técnica, que está más allá de nuestra comprensión, se encuentra en Sacsayhuaman, la colosal obra construida a partir de gigantescos bloques pétreos encajados, entre sí, como si de un verdadero puzle se tratara.
Esta extraña característica es muy relevante, ya que evidencia que los lados no se tallaron ni pulieron, más bien parece, como si hubieran sido derretidos, para, después, volverlos a solidificar.
....muy cerca de la ciudad de Valladolid, toda la península está llena de construcciones del antíguo mundo (Tartaria) y muchas pirámides y templos que le atribuyen a los mayas, aún hoy existen ciudades encantadas (de duendes) bajo tierra, la mayor parte de Yucatán es selva por lo que todavía se sabe muy poco, hubo una guerra llamada de castas pero al parecer fue un reseteo...
CONSTRUYERON LOS EXTRATERRESTRES SACSAYHUAMAN? EL SECRETO DEL RAYO - COMO DERRETÍAN LA PIEDRA - LA ROCA DE LAS INSCRIPCIONES PRUEBAS DE UN IDIOMA DESCONOCIDO - LA MISTERIOSA ENTRADA DE LA CHINKANA GRANDE - LAS TORRES QUE PRODUCÍAN HIDRÓGENO.
Existen dispositivos biológicos y de control mental de masas mucho más allá de la tecnología de implantación de diminutos 'microchips' físicos en los seres humanos, que acompañó a muchos de los secuestros por parte de los Grises y Zeta; y de los que también son una aplicación inminente por el Gobierno Mundial para la población.
Incluso las radiaciones realizadas por los gobiernos a través de HAARP y otras torres de frecuencias, son relativamente superficiales en comparación con los antiguos sistemas de la red mundial existentes, que pueden ser utilizados para la manipulación de la evolución de la vida en el planeta, incluida la propia evolución del planeta.
Sin embargo, estos sistemas de antena del gobierno pueden estar vinculados a los sistemas globales que son utilizados por los extraterrestres. Estamos hablando de grandes redes mundiales que utilizan tecnología cristalina de 'microchip' escalares. Ellos se conocen como sistemas PIN. Las redes de rejilla PIN fueron diseñados en las formas de criaturas, como por ejemplo, animales. En algunos casos, estas formas son representativas de sus creadores. Los primeros PINs fueron creados por las razas avanzadas Fundadoras.
La raza felina creó el Gran León Blanco y la raza aviar creó su compañero el Águila Real para dar soporte a la Tierra. Las tecnologías PIN son sistemas de red global masiva hechos de microchips cristalinos colocados estratégicamente que interactúan directamente con los conductos de energía electromagnética multidimensionales naturales de las puertas estelares axiatonales y sistemas de líneas luminosas orgánicas para el Templar de la Tierra.
El Gran León Blanco fue creado para ser el sistema PIN mundial que operaba el Templar de la Tierra de forma natural en un pulso de Código 12 con las redes de cristal naturales del planeta. La PIN se calculó con precisión matemática para abarcar y modular las frecuencias naturales a través de las 12 Puertas Estelares, líneas Axiatonales y líneas Ley del Templar Planetario.
A la proyección del holograma del planeta se le da vida por los 144 meridianos que son sus centros energéticos o chacras planetarios, siendo doce los principales. El planeta tiene una plantilla escalar y todos los seres tienen una plantilla que se conecta a las plantillas de los planetas donde encarnan.
Las razas extraterrestres caídas desconectaron de la rejilla planetaria la puerta estelar 12 y redujeron la plantilla original a 2/3. Como consecuencia se produjo un cambio de polos y el planeta fue inclinado en su eje de rotación 23,5 grados. La Gran Pirámide de Giza y el complejo de la pirámide de Giza fueron construidas por las razas caídas en alineación con su matriz fantasma.
Dichas razas tomaron el control y se pusieron a crear la red piramidal alrededor del planeta y la clave de todo era la Gran Pirámide de Egipto que se basa en el programa matemático de la “flor de la vida modificada” y la espiral de Fibonacci. Cada una de las pirámides más pequeñas de todo el planeta se colocaron cada una dedicada a “extraer” energía de las rejillas planetarias y dirigirla a la Gran Pirámide que era utilizada por las razas caídas para controlar a las masas a través del miedo.
El denominado Salón de los Registros fue diseñado para ser conectado intrínsecamente con el cuerpo y la conciencia de los seres que encarnaran en el planeta. Todos ellos eran inherentemente, orgánica e intrínsecamente conectados con la interfaz del Salón planetario de Registros ubicado dentro de los sistemas subterráneos profundos bajo la estructura conocida hoy como la Esfinge.
La Esfinge es parte de una red en el cuerpo planetario, de hecho su imagen de la raza felina es una parte de la genética humana. Hay que tener en cuenta que la Esfinge originalmente tenía la cabeza de un león y fue construida como homenaje a las razas fundadoras felinas, pero posteriormente los Anunnaki contaminaron y alteraron.
Los Annunaki de Nibiru corrompieron y alteraron las funciones de la cuadrícula de la gran Red que integraba el Gran León Blanco cuyo centro de energía 12‐dimensional (portal estelar) se encuentra en el sur de Francia y su agujero de gusano se conecta a la isla de Kauai. Las islas hawaianas son lo que queda de la antigua Lemuria.
Los Annunaki anclaron unos cristales de control en Stonehenge (puerta estelar 11). Colocaron tecnologías de onda cristalina que funcionan como microchips para obtener el control del Templar planetario (sistema de portales). Secuestraron el sistema de redes, desconectando parte del sistema del Gran León Blanco y tomando igualmente la red del Águila Real, que fue renombrada por ellos, el Águila Blanca, cuya figura representa muchos escudos actuales, como en los Estados Unidos de América.
Los sistemas controlados por determinados grupos de extraterrestres incluyen los agujeros de gusano Fénix y Falcon, e implantes de redes como la de la Serpiente, Dragón, NET, NDC… Todos estos sistemas son energizados durante los procesos de ascensión (Ciclos de Activación Estelar) en cada ciclo de tiempo de 26.556 años, que no ha sido el caso durante ocho ciclos de tiempo anteriores.
Algunas de estas redes globales, como el NDC, se activan por pulsos sónicos escalares aplicados artificialmente. La red PIN del León estabiliza las 12 líneas axiatonales "verticales" primarias. La red del águila real que está anclada en la puerta estelar D8 (el centro de control), estabiliza las 12 líneas ley "horizontales" primarias. El león es el Guardián del Norte y del Sur, y el Águila el Guardián del Este y del Oeste.
La red PIN Dragón fue creada por grupos Draconianos. Su cabeza se extiende en el Este de Siberia, China y Japón, y su cuerpo llega a América del Sur. Se ejecuta en rotación inversa y forma una conexión entre la Tierra y la Matriz Fantasma. La Matriz Fantasma es una formación de frecuencias bajas, que se manifiesta como una entidad separada, y provocada por el abuso de tecnologías de pulso escalar.
Es un sistema de agujero negro de acción lenta del que se hace referencia en la Biblia como el "pozo sin fondo". El PIN Serpiente fue creado por los pleyadianos de Nibiru. Se ejecuta en rotación inversa y se conecta a la matriz fantasma y a otros planetas a través del agujero de gusano Fénix situado en el Triángulo de las Bermudas.
La rejilla (Nibiru Diódico Crystal) NDC se estableció por los pleyadianos de Nibiru y se encuentra en forma de cristales anclados debajo de donde se construyó Stonehenge. Estos cristales se incrustan profundamente en la corteza terrestre y llegan a ser tan altos como muchos pisos de un edificio. El sistema NET fue anclado en la Tierra mediante el NDC y fue el que creó una especie de cuarentena. Este sistema de campo interactúa de forma natural con la existencia del hombre y constituye una inserción holográfica. Este sistema creó una aceleración del tiempo, correspondiente al “ciclo de precesión de los equinoccios” pasándose del anterior CAE de 26.556 años, a un ciclo más rápido de cerca de 25.920 años. Se produjo una inversión parcial de los polos para alinearse con los campos Merkaba de la Tierra Paralela.
Esta aceleración artificial del tiempo de la Tierra sacó progresivamente al Templar Planetario de su alineación de co‐resonancia con los ciclos orgánicos de Tiempo y las Puertas Estelares Universales, y más en alineación con una anomalía de la curva espacio/tiempo, denominada matriz fantasma. Esta tecnología de “enrejado” había sido utilizada muchas veces antes por las razas Anunnaki, a un nivel galáctico literalmente; el plan era poner la RED de la Tierra, “en línea” con su sistema de RED galáctico que circula a través de la Galaxia Vía Láctea y se conecta con la Galaxia Vía Láctea Paralela.
A través del centro de la Fisura del Tiempo, las Puertas Estelares centrales y el campo geomagnético de nuestro Sol, fueron vinculados inorgánicamente a los campos geomagnéticos y a las Puertas Estelares centrales de la Tierra Paralela y del Sol Paralelo.
La Tierra y nuestro Sistema Solar entraron en la anomalía del espacio/tiempo del “Ciclo de los Falsos Yugas”. De conseguir los objetivos de los Anunnaki, nuestro Sistema Solar y el Sistema Solar Paralelo iniciarían una mezcla dimensional inorgánica dentro de la Fisura del Tiempo que causaría la “Extinción Masiva” rápida de los campos de vida en ambos sistemas. Luego ambos sistemas solares serían “retrocedidos en el tiempo” a la Atlántida de 10.948 A.C. Esto constituiría un reinicio del tiempo. Numerosos grupos extranjeros compiten para hacerse cargo de los PINs de los Fundadores utilizando pulsos sónicos escalares para bloquear y revertir las corrientes de energía naturales, y para ampliar sus propios sistemas.
Cabe mencionar la existencia de siete sellos Jehovianos (conos hiperdimensionales), que son enormes barras de pilón de selenita en las redes de la Tierra en puntos seleccionados, correspondiente a siete de los doce sellos de puerta estelar (que abren las puertas estelares durante la ascensión). Los agujeros Fénix (Anunnaki de Nibiru) y Falcon (Zeta Rigelianos) perforaron la pared de tiempo de frecuencias entre nuestra matriz y la matriz fantasma.
El Experimento Filadelfia de 1943 amplió este sistema de interfaz de agujeros de gusano, que conecta a la Tierra con la matriz Fantasma. Cuando la Tierra y nuestro Sol se vincularon al sistema Paralelo a través del Túnel Toroidal de Tiempo de la Grieta Toral de la Atlántida del 10.948 A.C., la órbita alrededor del Sol de la Tierra aceleró levemente (acortando el “año” orgánico de la Tierra) y se sincronizó en contra‐rotación con “la órbita invisible” de la Tierra Paralela alrededor de su Sol; y a través de las conexiones de agujeros de gusano de las Puertas Centrales del Sol, nuestro Sistema Solar se convirtió en un “Sistema de Estrellas Binarias” inorgánico, atado invisiblemente al Sistema Solar Paralelo.
Cada año durante los períodos de “Equinoccio Vernal” (Primavera) y “Equinoccio Otoñal”, los Agujeros de Gusano de la Tierra Paralela se abrirían directamente en las sujetadas Puertas Estelares de la Tierra, por un período de cerca de dos semanas, permitiendo a las razas el paso y visita fáciles entre ambas Tierras.
Cada año durante los períodos de “Solsticio de Invierno y Verano”, de nuevo, por aproximadamente dos semanas, los agujeros de gusano del Túnel Toroidal de Tiempo iniciarían una breve alineación de las Puertas de ambas Tierras (la nuestra y la paralela) con los agujeros de gusano intergalácticos del Centro Galáctico Alfa/Omega, permitiendo a las razas el paso directo por los agujeros de gusano desde varias regiones de ambas galaxias Vía Láctea.
Los “Calendarios Illuminati de la Atlántida Falsos Yugas de Precesión de Apertura de los Agujeros de Gusano Paralelos” fueron introducidos en varias poblaciones humanas de la Tierra, y se convirtieron en la base del calendario Maya del “Final de los Tiempos” y de numerosos primeros ritos “Paganos de veneración de las estaciones”.
Cabe reseñar los intentos, por parte de otros grupos, de la “reactivación y realineamiento” de la red PIN del Gran León Blanco, también llamada la Puerta del León, y que abriría paso a los 12 portales estelares y la alineación de los campos merkaba con la espiral de Alcyone de forma que su haz holográfico pudiera cruzarse con la Tierra con el ángulo adecuado, provocando la ascensión.
La insistente creencia del Hombre de que hubo una Edad Dorada en su
prehistoria no se puede basar en recuerdos humanos, pues el acontecimiento
había tenido lugar hacía demasiado tiempo y el Hombre era demasiado primitivo
como para conservar cualquier información para generaciones futuras. Si la Humanidad retuvo de
algún modo una sensación subconsciente de haber vivido en aquellos tempranos
días en una era de tranquilidad y felicidad se debe, simplemente, a_ que el
Hombre no conocía nada mejor. También se debe a que los_ relatos de esa era
no se los contaron a la
Humanidad los hombres que les precedieron, sino los mismos
nefilim.
El único relato completo de los acontecimientos que le acaecieron al Hombre
después de su traslado a la
Morada de los Dioses en Mesopotamia es el relato bíblico de
Adán y Eva en el Jardín del Edén:
Y la Deidad Yahveh
plantó un huerto
en Edén, en el este;
y puso allí al Adán
al cual había creado.
Y la Deidad Yahveh
hizo crecer del suelo
todo árbol que es agradable a la vista
y bueno para comer;
Y el Árbol de la Vida
estaba en el huerto
y el Árbol del Conocimiento del bien y del mal...
Y la Deidad Yahveh
tomó a Adán
y lo puso en el Jardín del Edén
para que lo trabajara y lo cuidara.
Y la Deidad Yahveh
mandó al Adán, diciendo:
«De cualquier árbol del huerto comerás;
pero del Árbol del Conocimiento del bien y del mal
no comerás de él;
pues a partir del día en que comas
sin duda morirás».
Aunque
se podía disponer de dos frutos vitales, los terrestres tenían prohibido
tomar el fruto del Árbol del Conocimiento. Hasta ese momento, a la Deidad no parecía
preocuparle que el Hombre pudiera probar el Fruto de la Vida. Sin embargo, el
Hombre no pudo respetar siquiera una prohibición tan sencilla, y devino la tragedia.
La idílica imagen no tardó en dar paso a unos acontecimientos dramáticos, que
los eruditos bíblicos y los teólogos llaman la Caída del Hombre. Es un
relato de mandatos divinos desobedecidos, de mentiras divinas, de una astuta
(aunque veraz) Serpiente, del castigo y el exilio.
Apareciendo no se sabe de dónde, la Serpiente desafió las solemnes advertencias de
Dios:
Y la Serpiente... dijo a
la mujer:
«¿De verdad la Deidad
os ha dicho
'No comáis de ningún árbol del huerto'?»
Y la mujer le dijo a la Serpiente:
«De los frutos de los árboles del huerto
podemos comer;
es del fruto del árbol que hay
en mitad del huerto que la
Deidad ha dicho:
'No comeréis de él, ni lo tocaréis,
no sea que muráis».
Y la Serpiente
le dijo a la mujer:
«De ningún modo, sin duda no moriréis;
es que la Deidad
sabe bien
que el día que comiereis
los ojos se os abrirán
y seríais como la
Deidad-
conocedores del bien y el mal».
Y la mujer vio que el árbol era bueno para comer
y que era apetecible de contemplar;
y el árbol era deseable para lograr sabiduría;
y tomó de su fruto y comió,
y dio también a su pareja, y él comió.
Y los ojos de ambos se abrieron,
y supieron que estaban desnudos;
y cosieron hojas de higuera,
y se hicieron taparrabos.
Leyendo
y releyendo el conciso, aunque preciso, relato, uno no puede evitar
preguntarse de qué iba todo este asunto. A pesar de la prohibición, bajo
amenaza de muerte, de tocar siquiera el Fruto del Conocimiento, los dos
terrestres son persuadidos para dar el paso y comerse aquello que les permitiría
«conocer» como la Deidad.
Y, sin embargo, todo lo que sucedió fue que,
repentinamente, se dieron cuenta de que estaban desnudos.
De hecho, el estado de desnudez es un aspecto importante en todo este
incidente. El relato bíblico de Adán y Eva en el Jardín del Edén se inicia
con la afirmación: «Y ambos estaban desnudos, el Adán y su compañera, y no
estaban avergonzados». Tenemos que comprender que ambos estaban en un estadio
del desarrollo humano inferior al de unos seres humanos plenamente desarrollados:
no sólo estaban desnudos, sino que no eran conscientes de las implicaciones
de
tal desnudez.
Un examen ulterior del relato bíblico sugiere que el tema tratado aquí es el
de la adquisición del Hombre de alguna proeza sexual. El «conocimiento» que se
le impedía al Hombre no era algún tipo de información científica, sino algo
relacionado con el sexo masculino y femenino; pues, tan pronto como el Hombre
y su compañera adquirieron el «conocimiento», «supieron que estaban desnudos»
y se cubrieron los órganos genitales.
Lo que aparece a continuación en la narración bíblica confirma la conexión
entre la desnudez y la falta de conocimiento, pues la Deidad no se demora nada
en asociar una cosa con otra:
Y ellos
oyeron el sonido de la
Deidad Yahveh
caminando en el huerto con la brisa del día,
y el Adán y su compañera se escondieron
de la Deidad Yahveh
entre los árboles del huerto.
Y la Deidad Yahveh
llamó al Adán
y dijo: «¿Dónde estás?».
Y él respondió:
«Tu sonido oí en el huerto
y tuve miedo, pues estoy desnudo;
y me escondí».
Y Él dijo:
«¿Quién te ha dicho que estás desnudo?
¿Acaso has comido del árbol
del que te mandé que no comieras?».
Admitiendo
la verdad, el Trabajador Primitivo echó la culpa a su compañera, quien, a su
vez, culpó a la
Serpiente. Enormemente enojado, la Deidad maldijo a la Serpiente y a los dos
terrestres. Después -sorprendentemente- «la Deidad Yahveh hizo
para Adán y su mujer prendas de pieles, y los vistió».
No se puede suponer, con un mínimo de seriedad, que el propósito de todo el incidente
-que llevó a la expulsión de los terrestres del Jardín del Edén- fuera
explicar de una forma dramática de qué forma acabó por vestirse el Hombre.
Ponerse ropa no era más que una manifestación externa del nuevo
«conocimiento». La adquisición de tal «conocimiento», y los intentos de la Deidad por privar al
Hombre de él, son los temas centrales de los acontecimientos.
Aunque no se ha encontrado todavía ningún homólogo mesopotámico del relato
bíblico, poca duda puede haber de que el relato, como todo el material
bíblico relativo a la
Creación y a la prehistoria del Hombre, tenía un origen
sumerio. Tenemos el emplazamiento: la Morada de los Dioses en Mesopotamia. Tenemos el
revelador juego de palabras en el nombre de va (<<ella de vida», «ella
de costilla»). Y tenemos dos árboles importantes, el Árbol del Conocimiento y
el Árbol de la Vida,
como en la morada de Anu.
Incluso las palabras de la
Deidad reflejan un origen sumerio, pues la Deidad hebrea única se
vuelve a deslizar en el plural, dirigiéndose a colegas divinos que no
aparecen en la Biblia,
sino en los textos sumerios:
Entonces
dijo la Deidad Yahveh:
«He aquí, el Adán ha venido a ser como uno de nosotros,
a conocer el bien y el mal.
Y ahora, ¿no podría alargar la mano
y tomar parte también del Árbol de la Vida,
y comer, y vivir para siempre?».
Y la Deidad Yahveh
expulsó al Adán
del huerto del Edén.
Como se
puede ver en muchas representaciones sumerias primitivas, hubo un tiempo en
que el Hombre, como Trabajador Primitivo, servía a sus dioses en cueros.
Estaba desnudo, tanto si servía a los dioses su comida y su bebida, como si
trabajaba en los campos o en labores de construcción. (Fig.
154,155)
La
implicación clara es que el estatus del Hombre con relación a los dioses no
era muy diferente del de los animales domésticos. Los dioses no habían hecho
más que mejorar un animal existente para satisfacer sus necesidades. ¿Acaso
la falta de «conocimiento» no significaría que, desnudo como un animal, el
recién creado ser se dedicaba al sexo como, o con, los animales? Algunas
representaciones primitivas indican que éste pudo ser el caso. (Fig.
156)
Textos
sumerios como «La Epopeya
de Gilgamesh» sugieren que el comportamiento en la relación sexual era lo que
marcaba la distinción entre el Hombre-salvaje y el Hombre-humano. Cuando el
pueblo de Uruk quiso civilizar al salvaje Enkidu -«el bárbaro de las
profundidades de las estepas»- se hicieron con los servicios de una «chica de
placer» y la enviaron para que se encontrara con Enkidu en el hoyo de agua en
el que solía entablar amistad con otros animales, para ofrecerle allí su
«madurez».
El texto da a entender que el punto crucial del proceso de «civilización» de
Enkidu fue el que los animales con los que había entablado amistad le
rechazaran a él. El pueblo de Uruk le dijo a la chica que lo importante era
que no dejara de invitarlo a aquel «trabajo de mujer» hasta que «las bestias
salvajes que crecían en su estepa lo rechazaran». El prerrequisito para
considerar que Enkidu se había hecho humano era que dejara la sodomía.
La
muchacha liberó sus bestias, se desnudó el busto,
y él tomó posesión de la madurez de ella...
Ella invitó al salvaje a un trabajo de mujer.
Aparentemente,
la estratagema funcionó. Después de seis días y siete noches, «después de que
él se llenara de los encantos de ella», se acordó de sus antiguos compañeros
de juegos.
Se
volvió hacia sus bestias salvajes; pero,
al verlo, las gacelas huyeron.
Las bestias salvajes de la estepa
se alejaron de su cuerpo.
La
afirmación es explícita. La relación sexual humana provocó un cambio tan
profundo en Enkidu que los animales con los que tenía amistad «se alejaron de
su cuerpo». No sólo huyeron, sino que también rehuyeron el contacto físico
con él.
Asombrado, Enkidu se quedó inmóvil durante un rato, «pues sus animales
salvajes se habían ido». Pero no lamentó el cambio, pues, como explica el
antiguo texto:
Ahora
tenía visión, una comprensión más amplia...
La prostituta le dice a él, a Enkidu:
«Tienes conocimiento, Enkidu;
¡te has hecho como un dios!».
Las
palabras en este texto mesopotámico son casi idénticas a las del relato
bíblico de Adán y Eva. Tal como había predicho la Serpiente, al comer
del Árbol del Conocimiento, se habían hecho -en materia sexual- «como la Deidad -conocedores del
bien y el mal».
Si esto tan sólo significa que el Hombre había llegado a reconocer que tener
relaciones sexuales con animales era incivilizado o malo, ¿por qué Adán y Eva
fueron castigados por abandonar la sodomía? El Antiguo Testamento está
repleto de admoniciones contra la sodomía, y es inconcebible que el
aprendizaje de una virtud pudiera provocar la cólera divina.
El «conocimiento» que el Hombre obtuvo en contra de los deseos de la Deidad -o de una de las
deidades- debe haber sido de una naturaleza más profunda. Era algo bueno para
el Hombre, pero algo que sus creadores no deseaban que tuviera.
Hemos leído detenidamente entre líneas la maldición contra Eva para captar el
significado del acontecimiento:
Y a la
mujer le dijo:
«Multiplicaré enormemente tus sufrimientos
por tu embarazo.
Sufriendo tendrás los hijos,
pero para tu compañero será tu deseo»...
Y el Adán llamó a su mujer «Eva»,
pues ella fue la madre de todos los vivientes.
Éste
es, ciertamente, el acontecimiento trascendental que se nos. transmite en el
relato bíblico; mientras Adán y Eva carecieron de «conocimiento», vivieron en
el Jardín del Edén sin descendencia. Al obtener el «conocimiento», Eva
consiguió la capacidad (y el dolor de quedarse embarazada y tener hijos. Solo
después de que la pareja hubiera adquirido este «conocimiento», «Adán conoció
a Eva, su mujer, y ella concibió y dio a luz a Caín».
A lo largo de todo el Antiguo Testamento, el término «conocer» se utiliza
para significar la relación sexual, normalmente entre un hombre y su esposa,
con el propósito de tener hijos. El relato de Adán y Eva en el Jardín del
Edén es la historia de un paso crucial en el desarrollo del Hombre: la
adquisición de la capacidad de procrear.
No debería de sorprendernos que los primeros representantes del Homo sapiens
no fueran capaces de reproducirse. Fuera cual fuera el método que utilizaran
los nefilim para infundir su material genético en la estructura biológica de
los homínidos que seleccionaran para este objetivo, el nuevo ser no dejaría
de ser un híbrido, un cruce entre dos especies que, aunque emparentadas, eran
diferentes. Al igual que la muía (un cruce de yegua y asno), los mamíferos
híbridos son estériles. A través de la inseminación artificial e, incluso, de
métodos más sofisticados de ingeniería biológica, podemos producir antas
mulas como deseemos, incluso sin la relación sexual entre asno y yegua; pero
ninguna mula puede procrear y engendrar otra mula.
¿No será que, al principio, los nefilim se dedicaban simplemente a producir
«mulas humanas» para satisfacer sus requerimientos?
En las montañas del sur de Elam, se encontró una roca tallada en la que hay
una escena que nos despierta la curiosidad. En ella, hay una deidad sentada
que sostiene un matraz «de laboratorio» del cual fluye un líquido -una
representación familiar de Enki. Junto a él, hay una Gran Diosa también
sentada, postura que indica que se trata de una colaboradora más que de una
esposa; no podía ser otra que Ninti, la Diosa Madre o Diosa
del Nacimiento. Ambos están flanqueados por diosas menores -una reminiscencia
de las diosas del nacimiento de los relatos de la Creación. Delante
de estos creadores del Hombre hay filas y filas de seres humanos, cuyo rasgo
más notable es que todos ellos parecen iguales -como hechos en un mismo
molde. (Fig. 157)
Un
relato sumerio atrae, una vez más, nuestra atención. Es el relato de los
machos y las hembras imperfectos que engendraron en sus inicios Enki y la Diosa Madre, seres
que o bien no tenían sexo o eran sexualmente incompletos. ¿Estará recordando
este texto la primera fase de la existencia del híbrido Hombre, un ser a
imagen y semejanza de los dioses, pero sexualmente incompleto, carente de
«conocimiento»?
Después de que Enki se las ingeniara para hacer un «modelo perfecto»
-Adapa/Adán-, en los textos sumerios se describen técnicas de «producción en
masa»: la implantación de óvulos genéticamente tratados en una «producción en
línea» de diosas del nacimiento, sabiendo de antemano que la mitad
engendrarían varones y la otra mitad hembras. Esto no sólo está hablando de
la técnica por la cual el híbrido Hombre fue «manufacturado»; también implica
que el Hombre quizás no procreara por sí mismo.
Se ha descubierto recientemente que la incapacidad de los híbridos para
procrear proviene de un déficit en las células reproductoras. Aunque todas
las células contienen sólo una serie de cromosomas hereditarios, el Hombre y
otros mamíferos pueden reproducirse porque tienen dos series de cromosomas en
sus células sexuales (el esperma masculino y el óvulo femenino). Pero los
híbridos carecen de este rasgo único. En la actualidad, se están haciendo
pruebas en ingeniería genética para proporcionar a los híbridos una doble
serie de cromosomas en sus células reproductoras, con el fin de hacerlos
sexualmente «normales».
¿Fue eso lo que el dios cuyo epíteto era «La Serpiente» hizo con la Humanidad?
La Serpiente
bíblica no era, claro está, una humilde y literal serpiente, pues pudo
conversar con Eva, sabía la verdad acerca del tema del «conocimiento» y debía
tener la suficiente categoría como para no vacilar en dejar por mentiroso a
la deidad. Recordemos que, en todas las tradiciones de la antigüedad, la
deidad jefe combatía con un adversario Serpiente -un cuento cuyas raíces se
remontan, indudablemente, a los dioses sumerios.
El relato bíblico revela muchas pistas de su origen sumerio, incluía la
presencia de otras deidades: «El Adán se ha hecho como uno de nosotros». La
posibilidad de que los antagonistas bíblicos -la Deidad y la Serpiente- sean Enlil
y Enki se nos antoja del todo posible.
Como hemos descubierto, su antagonismo se origina en el momento de la
transferencia del mando de la
Tierra a Enlil, aunque Enki había sido el verdadero
pionero. Mientras Enlil estaba en el confortable Centro de Control de la Misión de Nippur, Enki
fue enviado a organizar las operaciones mineras del Mundo Inferior. El motín
de los anunnaki fue dirigido contra Enlil y contra su hijo, Ninurta; el dios
que habló a favor de los amotinados fue Enki. También fue Enki el que
sugirió, y llevó a cabo, la creación de los Trabajadores Primitivos; Enlil
tuvo que usar la fuerza para obtener algunas de estas maravillosas criaturas.
A medida que los textos sumerios van tomando nota del curso de los
acontecimientos humanos, Enki emerge, por regla general, como el protagonista
de la Humanidad,
mientras que Enlil es el que le impone disciplina a los nuevos seres, cuando
no se convierte en su claro antagonista. El papel de una deidad que desea
mantener a los nuevos seres humanos sexualmente reprimidos, y el de una
deidad que desea y es capaz de ofrecerle a la Humanidad el fruto del
«conocimiento», les encajan a la perfección a Enlil y a Enki respectivamente.
Una vez más, los juegos de palabras sumerios y bíblicos vienen en nuestra
ayuda. La palabra bíblica para «Serpiente» es nahash. Pero esta palabra
proviene de la raíz NHSH, que significa «descifrar, descubrir»; de manera que
nahash también podría significar «el que puede descifrar, el que descubre
cosas», un epíteto correspondiente a Enki, el científico jefe, el Dios del
Conocimiento de los nefilim.
Trazando paralelismos entre el relato mesopotámico de Adapa (que obtuvo el
«conocimiento», pero fracasó en conseguir la vida eterna) y el destino de
Adán, S. Langdon (Semitic Mythology) reprodujo una imagen
descubierta en Mesopotamia que trasluce fuertemente el relato bíblico: una
serpiente enroscada en un árbol, señalando su fruto. Los símbolos celestes
son significativos: en lo alto está el Planeta del Cruce, que simboliza a
Anu; cerca de la serpiente esta el creciente de la Luna, que simboliza a Enki.
(Fig. 158)
Más
relevante para nuestros descubrimientos es el hecho de que, en los textos
mesopotámicos, el dios que finalmente concedía el «conocimiento» a Adapa no
era otro más que Enki:
Una
considerable comprensión perfeccionó para él...
La sabiduría [le había dado]...
A él le había dado Conocimiento; La Vida Eterna
no se la había dado.
Existe
una historia ilustrada, grabada en un sello cilíndrico encontrado en Mari,
que es muy posible que represente una antigua versión mesopotámica del relato
del Génesis. El grabado muestra a un gran dios sentado en un terreno elevado
que emerge de las aguas -una representación obvia de Enki. Unas serpientes
que echan chorros de agua salen de ambos lados del «trono».
Flanqueando a esta figura central, hay dos dioses con aspecto de árbol. El de
la derecha, que tiene ramas que terminan con forma de pene, sostiene un
cuenco donde, presumiblemente, se encuentra el Fruto de la Vida. El de la
izquierda, cuyas ramas terminan en forma de vagina, ofrece ramas cargadas de
fruto, representando al Árbol del «Conocimiento» -el don de la procreación
dado por el dios.
Al lado de esta figura, de pie, hay otro Gran Dios; creemos que se trata de
Enlil. Su enfado con Enki es obvio. (Fig. 159)
Nunca
sabremos lo que provocó este «conflicto en el Jardín del Edén». Pero, fueran
cuales fueran los motivos de Enki, consiguió perfeccionar al Trabajador
Primitivo y crear al Homo sapiens, que, a partir de entonces, tendría su
propia descendencia.
Después de que el Hombre adquiriera el «conocimiento», el Antiguo Testamento
deja de referirse a él como «el Adán», y toma al sujeto, Adán, una persona
concreta, como el primer patriarca de la línea del pueblo del que se ocupa la Biblia. Pero esta
mayoría de edad de la
Humanidad marcó también un cisma entre Dios y el Hombre.
La separación de caminos, donde el Hombre ya no era un siervo mudo de los
dioses, sino una persona que se cuidaba de sí misma, no se atribuye en el
Libro del Génesis a una decisión del Hombre mismo, sino a la imposición de un
castigo por parte de la
Deidad: para que el terrestre no consiga escapar de la
mortalidad, se le expulsará del Jardín del Edén. Según estas fuentes, la existencia
independiente del Hombre no comenzó en el sur de Mesopotamia, donde los
nefilim habían establecido sus ciudades y huertos, sino en el este, en los
Montes Zagros: «Y expulsó al Adán y le hizo vivir al este del Jardín del
Edén».
Así pues, una vez más, la información bíblica se acopla a los descubrimientos
científicos: la cultura humana comenzó en las zonas montañosas que bordean la
llanura mesopotámica. ¡Qué lástima que la narración bíblica sea tan breve,
pues trata de lo que fue la primera vida civilizada del Hombre en la Tierra!
Arrojado de la Morada
de los Dioses, condenado a una vida mortal, pero capaz de procrear, el Hombre
se dedicó precisamente a eso. El primer Adán de cuyas generaciones se ocupa
el Antiguo Testamento «conoció» a su mujer Eva, y tuvieron un hijo, Caín, que
labraba la tierra. Después, Eva tuvo a Abel, que era pastor. Insinuando a la
homosexualidad como causa, la
Biblia dice que «Caín se levantó contra su hermano Abel y
lo mató».
Temiendo por su vida, la
Deidad le dio una señal protectora a Caín y le ordenó que
se fuera más hacia el este. Al principio, llevó una vida nómada hasta que,
finalmente, se estableció en «el País de la Emigración, bastante
al este de Edén». Allí tuvo un hijo al que llamó Henoc («inauguración»), «y
construyó una ciudad, y le puso por nombre a la ciudad el nombre de su hijo».
Henoc, a su vez, tuvo hijos, nietos y bisnietos. En la sexta generación
después de Caín, nació Lámek; a sus tres hijos se les considera en la Biblia como los
portadores de la civilización: Yabal «fue el padre de los que habitan en
tiendas y crían ganado»; Yubal «fue el padre de los que tocan la lira y el
arpa»; Túbal Caín fue el primer herrero.
Pero Lámek, al igual que su antepasado Caín, también se vio involucrado en el
asesinato -esta vez de un hombre y de un muchacho. Se puede afirmar con
seguridad que las víctimas no eran unos humildes extraños, pues el Libro del
Génesis le da vueltas al incidente y lo considera un punto crucial en el
linaje de Adán. La Biblia
dice que Lámek llamó a sus dos esposas, madres de sus tres hijos, y les
confesó el doble asesinato, diciendo: «Si Caín es siete veces vengado, Lámek
será setenta y siete veces». Habría que aceptar que esta poco comprendida
afirmación tenía que ver con la sucesión; Lámek parece admitir ante sus
esposas que la esperanza de que la maldición de Caín quedará redimida con la
séptima generación (la generación de sus hijos) se ha quedado en nada. Ahora,
una nueva maldición, una maldición mucho más duradera, se le ha impuesto a la
casa de Lámek.
Para confirmar que el acontecimiento tenía que ver con la línea de sucesión,
los versículos siguientes nos informan del establecimiento inmediato de un
nuevo linaje, de un linaje puro:
Y Adán
conoció a su mujer de nuevo
y ella dio a luz un hijo
y le puso por nombre Set [«fundación»],
pues la Deidad
ha fundado para mí
otra semilla en lugar de Abel, al que mató Caín.
A
partir de aquí, el Antiguo Testamento pierde todo el interés en Ja corrompida
línea de Caín y de Lámek. El relato en curso de los acontecimientos humanos
se fija, a partir de entonces, en el linaje de Adán a través de su hijo Set y
el primogénito de Set, Enós, cuyo nombre ha adquirido en hebreo la
connotación genérica de «ser humano». «Fue entonces», nos dice el Génesis,
«cuando se comenzó a invocar el nombre de la Deidad».
Esta enigmática afirmación ha desconcertado a los eruditos bíblicos y a los
teólogos a lo largo de los siglos. Viene seguido por un capítulo en que se da
la genealogía de Adán a través de Set y Enós a lo largo de diez generaciones
y finalizando con Noé, el héroe del Diluvio.
Los textos sumerios, que describen los tiempos primitivos, cuando los dioses
estaban solos en Sumer, describen con igual precisión la vida de los humanos
en Sumer en un tiempo posterior, pero antes del Diluvio. El relato sumerio
(el original) del Diluvio tiene por «Noé» a un «Hombre de Shuruppak», la
séptima ciudad fundada por los nefilim cuando llegaron a la Tierra.
Así pues, en algún momento, a los seres humanos
-desterrados del Edén- se les permitió volver a Mesopotamia para vivir junto
a los dioses, para servirles y adorarles. Según interpretamos la afirmación
bíblica, esto debió suceder en tiempos de Enós. Debió de ser entonces cuando
los dioses permitieron a la
Humanidad volver a Mesopotamia, para servir a los dioses «e
invocar el nombre de la deidad».
Ansiando entrar en el siguiente acontecimiento épico de la saga humana, el
Diluvio, el Libro del Génesis nos da poca información, aparte de los nombres,
de los patriarcas que siguieron a Enós. Pero el significado del nombre de
cada patriarca puede darnos algún atisbo de los acontecimientos que tuvieron
lugar durante el tiempo que vivieron.
El hijo de Enós, a través del cual continuó el linaje puro, fue Cainán
(«pequeño Caín»); algunos estudiosos traducen el nombre por «herrero del
metal». El hijo de Cainán fue Mahalalel («el que alaba a dios»). Éste fue
seguido por Jared («el que descendió»); su hijo fue Henoc («el consagrado»),
que a la edad de 365 años se lo llevó la Deidad. Pero
trescientos años antes, a la edad de 65 años, Henoc tuvo un hijo llamado
Methuselah; muchos expertos, siguiendo a Lettia D. Jeffreys {Ancient
Hebrew Names: Their Significance and Historica! Value), traducen Methuselah
como «hombre del proyectil», «del misil».
El hijo de Methuselah se llamó Lámek, que significa «el que se humilló». Y
Lámek engendró a Noah («respiro»), diciendo:
«Que
éste nos consuele de nuestro trabajo y del sufrimiento de nuestras manos por
causa de la tierra que maldijo la deidad».
Parece
ser que la Humanidad
estaba pasando por grandes privaciones cuando nació Noé. Los afanes y el duro
trabajo no llevaban a ninguna parte, pues la Tierra, que tenía que
alimentarles, estaba maldita. El escenario del Diluvio estaba montado -el
trascendental acontecimiento que iba a borrar de la faz de la Tierra no sólo a la raza
humana sino a toda la vida en la tierra y en los cielos.
Y la Deidad vio que la maldad
del Hombre
era grande en la tierra,
y que todo deseo que ideaba su corazón
era sólo mal, todos los días.
Y la Deidad
se arrepintió de haber hecho al Hombre
sobre la tierra, y Su corazón se apenó.
Y la Deidad
dijo:
«Exterminaré al terrestre que he creado
de la faz de la tierra».
Son,
éstas, graves acusaciones, presentadas como justificación para unas drásticas
medidas que tenían que llevar al «fin de toda carne». Pero carecen de
especificidad, y ni estudiosos ni teólogos encuentran respuestas
satisfactorias en lo referente a los pecados o «violaciones» que pudieran
haber disgustado tanto a la
Deidad.
El uso insistente del término carne, tanto en los versículos acusatorios como
en las proclamaciones del juicio, sugiere, claro está, que las corrupciones y
las violaciones tenían que ver con la carne. La Divinidad estaba
apenada por el mal «deseo que ideaba el Hombre». Parece ser que el Hombre
había descubierto el sexo, y se había convertido en un maníaco sexual.
Pero resulta difícil de aceptar que la Divinidad decidiera barrer a la Humanidad de la faz de
la Tierra,
simplemente, porque los hombres hacían demasiado el amor con sus esposas. Los
textos mesopotámicos hablan libre y elocuentemente del sexo y del acto sexual
entre los dioses.
Hay textos en los que se describe el tierno amor entre los dioses y sus
consortes, el amor ilícito entre una doncella y su amante, o el amor violento
(como cuando Enlil violó a Ninlil). En muchísimos textos se habla del acto
sexual y de la relación sexual entre los dioses, con sus consortes oficiales
o con concubinas no oficiales, con sus hermanas, con sus hijas e, incluso,
con sus nietas (hacer el amor con estas últimas era el pasatiempo favorito de
Enki). Los dioses difícilmente se habrían vuelto contra la Humanidad por
comportarse como ellos mismos se comportaban.
Nos da la impresión de que el móvil de la Deidad no era meramente una cuestión de moral
humana. La mayor parte del disgusto venía provocada porque la corrupción se
estaba difundiendo entre los mismos dioses. Visto bajo esta luz, el
significado de los desconcertantes versículos iniciales del capítulo 6 del
Génesis quedaría claro:
Y
sucedió,
cuando los terrestres comenzaron a crecer en número
sobre la faz de la Tierra,
y les nacieron hijas,
que los hijos de los dioses
vieron que las hijas de los terrestres
eran compatibles;
y tomaron para sí
por esposas a las que eligieron.
Estos
versículos dejan claro que, cuando los hijos de los dioses empezaron a
relacionarse sexualmente con la descendencia de los terrestres, fue cuando la Deidad grito: «¡Basta!»
Y la Deidad dijo:
«Mi
espíritu no protegerá al Hombre para siempre;
después de extraviarse, él no es más que carne».
Esta
frase ha sido un enigma durante milenios. Pero, leída a la luz de nuestras
conclusiones, referentes a la manipulación genética que puso en marcha la
creación del Hombre, estos versículos traen un mensaje para nuestros propios
científicos. El «espíritu» de los dioses -su perfeccionamiento genético de la Humanidad- estaba
empezando a deteriorarse. La
Humanidad se había «extraviado», volviendo a ser, de este
modo, «nada más que carne» -más cerca de sus orígenes animales, simios.
Ahora podemos comprender el énfasis que pone el Antiguo Testamento en la
distinción entre Noé, «un hombre justo... puro en sus genealogías», y «toda
la tierra que estaba corrupta». Al casarse con hombres y mujeres de pureza
genética decreciente, los dioses estaban cayendo también en el deterioro. Al
señalar que sólo Noé seguía siendo genéticamente puro, el relato bíblico
justifica la contradicción de la
Deidad: después de decidir borrar toda vida de la faz de la Tierra, decidió salvar a
Noé y a sus descendientes, y a «todo animal puro», y otras bestias y aves,
«para que sobreviva la simiente de toda la faz de la tierra».
El plan de la Divinidad
para frustrar su propio objetivo inicial consistió en avisar a Noé de la
llegada de la catástrofe, y dirigirle en la construcción de un arca que
portara a la gente y a las criaturas que había que salvar. La noticia se le
dio a Noé siete días antes y, de algún modo, se las apañó para construir el
arca e impermeabilizarla, recoger a todas las criaturas y subirlas a bordo,
junto con su familia, y para aprovisionar el arca en el tiempo previsto. «Y
sucedió, después de siete días, que las aguas del Diluvio vinieron sobre la
tierra». Lo que sucedió lo describe mejor la Biblia con sus propias
palabras:
Aquel
día,
reventaron todas las fuentes del gran abismo,
y las compuertas de los cielos se abrieron...
Y el Diluvio estuvo cuarenta días sobre la Tierra,
y las aguas crecieron y levantaron el arca,
y se elevó por encima de la tierra.
Y las aguas se hicieron más fuertes
y crecieron enormemente sobre la tierra,
y el arca flotó sobre las aguas.
Y las aguas se hicieron excesivamente fuertes sobre la
tierra y todas las montañas altas fueron cubiertas,
aquellas que están bajo todos los cielos:
quince codos por encima de ellas imperó el agua,
y las montañas fueron cubiertas.
Y toda carne pereció...
desde el hombre hasta los ganados y hasta las cosas reptantes
y las aves del cielo
fueron barridos de la Tierra;
y sólo quedó Noé,
y los que estaban con él en el arca.
Las
aguas imperaron sobre la
Tierra 150 días cuando la Divinidad…
hizo
pasar un viento sobre la Tierra,
y las aguas se calmaron.
Y las fuentes del abismo se cerraron,
al igual que las compuertas de los cielos;
y la lluvia del cielo cesó.
Y las aguas comenzaron a retroceder sobre la Tierra,
yendo y viniendo.
Y después de ciento cincuenta días,
las aguas habían menguado;
y el arca descansaba sobre los Montes de Ararat.
Según
la versión bíblica, la ordalía de la Humanidad comenzó «en el año seiscientos de la
vida de Noé, en el segundo mes, en el decimoséptimo día del mes». El arca
descansó sobre los Montes de Ararat «en el séptimo mes, en el decimoséptimo
día del mes». El aumento de las aguas y su gradual «retroceso» -lo suficiente
como para que el descenso de nivel permitiera que el arca se posara sobre los
picos de Ararat- llevó, por tanto, cinco meses enteros. Después, «las aguas
siguieron bajando, hasta que los picos de las montañas» -y no sólo los
altísimos Ararats- «pudieron verse en el undécimo día del décimo mes», casi
tres meses después.
Noé esperó otros cuarenta días. Después, soltó un cuervo y una paloma «para
ver si las aguas habían menguado de la superficie terrestre». En el tercer
intento, la paloma volvió con una rama de olivo en la boca, indicando que las
aguas habían retrocedido lo suficiente como para que se pudieran ver las
copas de los árboles. Pocos días después, Noé soltó a la paloma una vez más,
«pero ya no volvió». El Diluvio había terminado.
Y Noé
retiró la cubierta del Arca
y miró, y he aquí:
la superficie del suelo estaba seca.
«En el
segundo mes, en el vigésimo séptimo día del mes, quedó seca la tierra». Noé
tenía 601 años. La ordalía había durado un año y diez días.
Después, Noé y todos los que estaban con él en el arca salieron. Y Noé
construyó un altar y ofreció holocaustos a la Deidad.
Y la Deidad aspiró el tentador
aroma
y dijo en su corazón:
«Nunca más maldeciré a la tierra seca
por causa del terrestre;
pues el deseo de su corazón es malo desde su juventud».
El
«final feliz» es un cúmulo de contradicciones, al igual que la misma historia
del Diluvio. Comienza con una larga acusación a la Humanidad por
distintas abominaciones, entre las que habría que incluir la corrupción de la
pureza de los jóvenes dioses. Se llega a la trascendente decisión de
exterminar toda carne y parece plenamente justificada. Después, la misma
Deidad se apresura en no más de siete días para asegurarse de que la semilla
de la Humanidad
y otras criaturas no perecerán. Y, luego, cuando el trauma ha terminado, la Deidad se apacigua con el
aroma de la carne asada y, olvidando su determinación original de poner fin a
la Humanidad,
deja de lado todo el asunto con una excusa, culpando a los malos deseos del
Hombre en su juventud.
Estas fastidiosas dudas acerca de la veracidad de la historia se disuelven,
no obstante, cuando nos damos cuenta de que el relato bíblico es una versión
reducida del relato original sumerio. Como en otros casos, la Biblia monoteísta ha
comprimido en una sola Deidad los papeles representados por varios dioses que
no siempre estaban de acuerdo.
La historia bíblica del Diluvio estuvo aislada hasta que se hicieron los
descubrimientos arqueológicos de la civilización mesopotámica y se pudieron
descifrar los textos de la literatura acadia y sumeria. Hasta ese momento,
sólo se había visto refrendada por primitivas leyendas dispersas por todo el
mundo. El descubrimiento de «La
Epopeya de Gilgamesh» le dio al Diluvio del Génesis una
compañía más antigua y venerable, fortalecida más tarde con otros
descubrimientos de textos y fragmentos, aun más antiguos, pertenecientes a la
versión original sumeria.
El héroe del Diluvio mesopotámico era Ziusudra, en sumerio (Utnapistim en
acadio), que, después del Diluvio, fue llevado a la Morada Celeste de
los Dioses para vivir allí felizmente para siempre. Cuando, en su búsqueda de
la inmortalidad, Gilgamesh llegó por fin al lugar, pidió consejo a Utnapistim
sobre el tema de la vida y la muerte. Y Utnapistim le desveló a Gilgamesh -y,
a través de él, a toda la
Humanidad postdiluviana- el secreto de su supervivencia,
«una materia oculta, un secreto de los dioses» -la verdadera historia (se
podría decir) de la
Gran Inundación.
El secreto revelado por Utnapistim fue que, antes de la acometida del
Diluvio, los dioses tuvieron una asamblea y votaron sobre la destrucción de la Humanidad. El voto
y la decisión se mantuvieron en secreto, pero Enki buscó a Utnapistim, el
soberano de Shuruppak, para informarle de la inminente calamidad. De forma
clandestina, Enki le habló a Utnapistim desde detrás de un biombo de junco.
Al principio, sus revelaciones fueron crípticas. Después, su advertencia y su
consejo se especificaron con claridad:
Hombre
de Shuruppak, hijo de Ubar-Tutu:
¡Echa abajo la casa, construye un barco!
¡Renuncia a las posesiones, salva tu vida!
¡Abjura de tus pertenencias, salva tu alma!
Lleva a bordo la simiente de todas las cosas vivas;
el barco que has de construir-
sus dimensiones se habrán de medir.
El
paralelismo con la historia bíblica es obvio: un Diluvio está a punto de
llegar; a un Hombre se le advierte; tiene que salvarse construyendo un barco
especial; ha de llevar con él y salvar «la simiente de todas las cosas
vivas». Sin embargo, la versión babilónica es más plausible. La decisión de
destruir y el esfuerzo por salvar no son los actos contradictorios de una
misma y única Divinidad, sino los actos de diferentes deidades. Además, la
decisión de advertir y salvar la semilla del Hombre es el desafiante acto de
un dios (Enki), que actúa en secreto y en contra de la decisión conjunta de
los otros Grandes Dioses.
Por qué se arriesgó Enki a desafiar al resto de dioses? ¿Fue él el único
implicado en la conservación de sus «asombrosas obras de arte», o habría que
encuadrar su acto en el marco de la creciente rivalidad y enemistad entre él
y su hermano mayor Enlil?
La existencia de un conflicto de este tipo entre ambos hermanos destaca en la
historia del Diluvio.
Utnapistim le hizo a Enki la pregunta obvia: ¿Cómo iba él, Utnapistim, a
explicar al resto de ciudadanos de Shuruppak la construcción de una
embarcación tan extraña y el abandono de todas sus posesiones? Enki le
aconsejó:
Así les
debes hablar a ellos:
«He sabido que Enlil me es hostil,
de manera que ya no puedo residir en vuestra ciudad,
ni poner mis pies en territorio de Enlil.
Por tanto, al Apsu bajaré,
para morar con mi Señor Ea».
Así
pues, la excusa fue que, como seguidor de Enki, Utnapistim no podía seguir
viviendo en Mesopotamia, y que estaba construyendo un barco con el que
pretendía ir hasta el Mundo Inferior (el sur de África, según nuestros
descubrimientos) para vivir allí con su Señor, Ea/Enki. Los versos que vienen
a continuación sugieren que la zona estaba padeciendo una sequía o una
hambruna; Utnapistim (siguiendo el consejo de Enki) fue a asegurar a los
residentes de la ciudad que, si Enlil le veía partir, «la tierra se volverá a
llenar de ricas cosechas». Esta excusa tenía sentido para los otros
habitantes de la ciudad.
Así engañada, la gente de la ciudad no hizo preguntas, sino que hasta llegó a
echar una mano en la construcción del arca. Matando y sirviéndoles bueyes y
ovejas «todos los días», y prodigándose en «mosto, vino tinto, aceite y vino
blanco», Utnapistim los animó a trabajar más rápido. Hasta los niños llevaban
betunes para impermeabilizar la nave.
«Al séptimo día, el barco estaba terminado. La botadura fue muy dificultosa,
de modo que tuvieron que mover los tablones del suelo arriba y abajo, hasta
dos tercios de la estructura tenía que entrar en el agua» del Eufrates. Después,
Utnapistim subió a bordo a toda su familia y parientes, junto con «todo lo
que yo tenía de todas las criaturas vivas», así como «los animales del campo,
las bestias salvajes del campo».
La similitud con el relato bíblico -incluso en los siete días de la
construcción- es clara. No obstante, yendo un paso más allá que Noé,
Utnapistim también subió a escondidas a todos los artesanos que le habían
ayudado en la construcción del barco.
Él también tenía que subir a bordo, pero cuando se diera cierta señal; una
señal cuya naturaleza Enki le había revelado también: el «momento indicado»
lo marcaría Shamash, la deidad encargada de los cohetes ígneos. Ésta fue la
orden de Enki:
«¡Cuando
Shamash, que da la orden del temblor al anochecer,
haga caer una lluvia de erupciones,
sube a bordo de tu barco y atranca la entrada!»
Y nos
quedamos dándole vueltas a la conexión entre lo que parece el encendido de un
cohete espacial por parte de Shamash y la llegada del momento en que
Utnapistim se meta en el arca y selle la entrada. Pero el momento llegó; el
cohete provocó un «temblor al anochecer», hubo una lluvia de erupciones y
Utnapistim «atrancó todo el barco» y «entregó la estructura junto con su
contenido» a «Puzur-Amurri, el Barquero».
Llegó la tormenta «con las primeras luces del alba». Hubo estremecedores
truenos. Una nube negra se levantó desde el horizonte. La tormenta arrancó
los postes de las construcciones y los muelles; después, los diques cedieron.
A continuación, llegó la oscuridad, «convirtiendo en negrura todo lo que
había sido luminoso»; y «la ancha tierra se hizo añicos como una olla».
Durante seis días y seis noches sopló la «tormenta-sur».
Ganando
velocidad mientras soplaba,
sumergiendo las montañas,
sorprendiendo a la gente como en una batalla...
Cuando llegó el séptimo día,
la tormenta-sur que llevaba la inundación
amainó en la batalla
que había entablado como un ejército.
El mar calló,
la tempestad se sosegó,
la inundación cesó.
Tantee el tiempo.
Se había instalado la tranquilidad.
Y toda la Humanidad
había vuelto al barro.
Se
había hecho la voluntad de Enlil y de la Asamblea de los Dioses. Pero, sin saberlo
ellos, el plan de Enki había funcionado. Flotando en las turbulentas aguas,
había una embarcación que llevaba hombres, mujeres, niños y otras criaturas
vivas.
Finalizada la tormenta, Utnapistim dice: «Abrí una ventanilla; la luz cayó
sobre mi rostro». Miró alrededor; «El paisaje era tan liso como un tejado
plano». Y, agachándose, se sentó y sollozó, «las lágrimas corrían por mi
cara». Buscó una costa en la inmensidad del mar, pero no vio nada. Después...
Emergió
una región montañosa;
sobre el Monte de la
Salvación se detuvo el barco;
el Monte Nisir [«salvación»] sujetó al barco con firmeza,
sin dejar que se moviera.
Durante
seis días, Utnapistim estuvo vigilando desde el arca inmóvil, cautiva en los
picos del Monte de la
Salvación -los picos bíblicos de Ararat.
Después, al igual que Noé, soltó una paloma para que buscara un lugar de
descanso, pero volvió. Una golondrina también salió, y volvió. Después, soltó
a un cuervo -y huyó, encontrando un lugar de descanso. Entonces, Utnapistim
soltó a todas las aves y animales que estaban con él, y salió él también.
Construyó un altar «y ofrendó un sacrificio» -lo mismo que hizo Noé.
Pero aquí, una vez más, la diferencia entre Deidad-única y Deidad-múltiple
vuelve a aparecer. Cuando Noé ofreció el holocausto, «Yahveh aspiró el
tentador aroma»; pero cuando Utnapistim ofreció el sacrificio, «los dioses
aspiraron el perfume, los dioses aspiraron el dulce perfume. Los dioses
acudieron como moscas hasta el que había hecho el sacrificio».
En la versión del Génesis, fue Yahveh el que prometió que nunca más
destruiría a la
Humanidad. En la versión babilónica fue la Gran Diosa la que
prometió: «No olvidaré... Seré consciente de estos días, nunca los olvidaré».
Sin embargo, ése no era el problema inmediato. Pues, cuando Enlil llegó
finalmente al lugar de la escena, no pensaba demasiado en la comida. Estaba
echando chispas de ver que alguien había sobrevivido. «¿Acaso alguna alma
viviente ha escapado? ¡Ningún hombre tenía que sobrevivir a la destrucción!»
Ninurta, su hijo y heredero, apuntó inmediatamente su dedo acusador hacia
Enki. «¿Quién, sino Ea, puede diseñar un plan así? Sólo Ea sabe de qué va
todo». Lejos de negar la acusación, Enki lanzó uno de los discursos de la
defensa más elocuentes del mundo. Elogiando a Enlil por su sabiduría, y
sugiriendo que, posiblemente, Enlil no podía ser «poco razonable» -realista-,
Enki mezcló una negación con una confesión. «No fui yo el que descubrió el
secreto de los dioses»; simplemente dejé que un Hombre, uno «extremadamente
sabio», percibiera por su propio saber el secreto de los dioses. Y si, como
parece, este terrestre es tan sabio, Enki le sugirió a Enlil, no vayamos a
ignorar sus capacidades. «Así pues, ¡déjate aconsejar en cuanto a él!»
Todo esto, nos relata «La Epopeya de Gilgamesh»,
era el «secreto de los dioses» que Utnapistim le contó a Gilgamesh. Y,
después, le contó el acontecimiento final. Dejándose influir por el argumento
de Enki,
Acto
seguido, Enlil subió a bordo del barco.
Me cogió de la mano y me llevó a bordo.
Llevó a mi mujer a bordo,
la hizo arrodillarse a mi lado.
Y él, de pie entre nosotros,
tocó nuestras frentes para bendecirnos:
«Hasta ahora, Utnapistim no has sido más que humano;
en lo sucesivo, Utnapistim y su esposa
serán para nosotros como dioses.
¡Utnapistim residirá en la Lejanía,
en la Boca de
las Aguas!».
Y Utnapistim
terminó de contar su historia a Gilgamesh. Después de ser llevado a vivir en la Lejanía, Anu y Enlil...
Le
dieron vida, como a un dios,
lo elevaron a la vida eterna, como a un dios.
Pero,
¿qué sucedió con la
Humanidad en general? El relato bíblico termina diciendo
que la Deidad
permitió y bendijo a la
Humanidad con un «sed fecundos y multiplicaos». Las
versiones mesopotámicas de la historia del Diluvio también terminan con unos
versículos que tratan de la procreación de la Humanidad. Los
textos, en parte mutilados, hablan del establecimiento de «categorías»
humanas:
... Que
haya una tercera categoría entre los Humanos:
que haya entre los Humanos
mujeres que den a luz y mujeres que no den a luz.
Parece
ser que se establecieron nuevas directrices para la relación sexual:
Normas
para la raza humana:
Que el varón... a la joven doncella...
Que la joven doncella...
El hombre joven a la joven doncella...
Cuando el lecho esté puesto,
que la esposa y su marido yazgan juntos.
Enlil
fue estratégicamente superado. La Humanidad se salvó y se le permitió procrear.
Los dioses abrieron la Tierra
al Hombre.
Y DESDE DICIEMBRE 2019 TENEMOS LA SIGUIENTE SITUACION...